Son las cuatro en mi reloj de agua
y el agua es a la vez Tiempo y Nada.
El Tiempo es azul
y Nada es nada.
Es tan simple que parece sencillo
llenar los minutos y las horas,
llenarlos de agua y dejar
Esta mañana me despierto con el interruptor encendido. Suena la música lejana, como una tormenta que se avecina. Las nubes son pequeñas hordas de murciélagos que pretenden la noche a pleno sol, y el sol… el sol es un tambor con el cuero roto.
No sé el tiempo que llevo enredada entre estas sábanas, entre otras cosas porque el tiempo ha dejado de latir. Ahora no cuento con ninguna cadencia, todo se precipita o se suspende en el aire. Y en ambos casos el peso es insoportable. Y pienso, mientras te abrazo, que tienes que dejar de dolerme, mi querida almohada.
